Por Christian Meza
La disputa interna dentro de la alianza Morena–PVEM rumbo al 2027 ya no es silenciosa. Y en ese ajedrez político, Nayarit comienza a tomar un papel protagónico.
El Partido Verde ha dejado clara su postura: quiere posiciones reales de poder. Pero más allá del número de gubernaturas que exige —cinco en total—, hay un mensaje más específico en el mapa político nacional: el Verde ya tiene perfiles definidos donde quiere competir, y en Nayarit ese nombre es Jasmine Bugarín.

La apuesta del Verde: perfil, estructura y territorio
Jasmine Bugarín no es una figura improvisada. Ha sido diputada federal, ha construido presencia en territorio y mantiene cercanía con la dirigencia del PVEM. Su posicionamiento responde a una estrategia clara: no solo acompañar a Morena, sino disputar espacios propios dentro de la alianza.
En el Verde entienden que 2027 no será una elección más, y que su crecimiento pasa por dejar de ser comparsa para convertirse en actor principal.
El choque con Morena: territorio en disputa
El problema es que ese movimiento choca directamente con Morena.
En Nayarit, el senador Pável Jarero se perfila como una de las cartas fuertes del partido guinda. A ello se suma el posicionamiento de la presidenta municipal de Tepic, Geraldine Ponce, quien ha construido visibilidad política desde la capital del estado. Y también aparece en el radar Héctor Santana, que ha venido generando presencia en distintos sectores. Sin olvidarnos de Elizabeth López Blanco, encargada de credencialización de Morena en Nayarit; quien sin hacer mucho ruido, ha recorrido todo el estado y se ha ganado el cariño del pueblo.
Es decir: Morena no tiene un solo aspirante… tiene varios.
Y ninguno parece dispuesto a ceder.

Más que una candidatura: una señal nacional
El caso Nayarit es apenas una pieza de un tablero más grande. El PVEM está tensando la cuerda en varios estados, pero aquí el mensaje es particularmente claro: quiere competir, no solo acompañar.
Para Morena, el dilema es complejo. Ceder significaría debilidad; no ceder, podría fracturar la alianza.
El remate: el caos interno ya empezó
Mientras el Verde mueve sus fichas con claridad y apuesta por Jasmine Bugarín, en Morena la disputa interna ya está abierta.
Geraldine Ponce, Elizabeth López Blanco, Héctor Santana y Pável Jarero comienzan a perfilarse en la carrera por la gubernatura, cada uno con su propio capital político, estructura y narrativa.
Y en paralelo, otros actores políticos ya exploran rutas alternas. Gustavo Ayón ha sido mencionado en el tablero político estatal en medio de versiones sobre posibles definiciones fuera de Morena, lo que refleja el nivel de reacomodos que ya se vive rumbo al 2027.
Porque más allá de alianzas y discursos de unidad, la realidad es otra:
La pelea por Nayarit ya empezó… y esta vez no será entre partidos, sino dentro de ellos.