Por Christian Meza
La pérdida de lenguas maternas en Nayarit se ha convertido en una preocupación creciente, ante la disminución de hablantes y la falta de transmisión entre generaciones, advirtieron especialistas en cultura.
De acuerdo con autoridades de la Unidad Regional de Culturas Populares, en la entidad existen cuatro lenguas indígenas: wixárika, náayeri, ódam y mexica, aunque algunas de ellas enfrentan un riesgo crítico de desaparición.
En particular, las lenguas mexica y ódam presentan una situación alarmante, con menos de 20 hablantes en el estado, en su mayoría adultos mayores.
“Hay comunidades donde solo quedan dos o tres personas que todavía hablan la lengua”, señalaron.
Uno de los principales factores es la falta de interés de las nuevas generaciones, así como la migración, el desplazamiento de comunidades y la falta de transmisión del conocimiento en el entorno familiar.
La problemática también impacta en la vida cotidiana, ya que en algunos casos se ha perdido la comunicación entre generaciones.
“Hay abuelas que quieren hablar con sus nietos y ya no pueden comunicarse porque los niños no hablan la lengua”, explicaron.
Además, factores externos como la inseguridad y el desplazamiento forzado han contribuido a debilitar la presencia de comunidades originarias en ciertas regiones del estado.
En contraste, lenguas como el wixárika y el náayeri aún mantienen cierto nivel de vitalidad, principalmente en municipios como El Nayar y La Yesca, aunque también enfrentan retos.
Especialistas señalaron que la preservación de estas lenguas no solo implica conservar un idioma, sino también proteger la identidad cultural, la historia y los conocimientos tradicionales de los pueblos.
Por ello, hicieron un llamado a fortalecer programas y convocatorias que impulsen la revitalización lingüística y fomenten el interés entre las nuevas generaciones.
