Por Christian Meza
Inician proyecto internacional de restauración ambiental contempla una inversión superior a 8 millones de dólares para intervenir ecosistemas en Nayarit y otros seis estados del país. Así lo informó Josafat Contreras, asesor técnico principal del proyecto GEF-Cobiocón, quien explicó que el programa es financiado por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF).
Un corredor biocultural en siete estados
El proyecto forma parte del corredor biocultural centro-occidente de México, integrado por:
- Aguascalientes
- San Luis Potosí
- Guanajuato
- Colima
- Jalisco
- Nayarit
- Michoacán
De acuerdo con el especialista, todos los estados ya iniciaron trabajos desde el año pasado y actualmente se desarrollan talleres estatales para definir acciones específicas.
El programa busca no solo restaurar ecosistemas, sino también fortalecer los medios de vida de las comunidades que habitan estas regiones.
“El agua, el aire y la tierra que utilizamos en las ciudades proviene de estos territorios”, señaló.
El proyecto contempla cuatro componentes principales:
- Alineación de políticas públicas ambientales
- Restauración de ecosistemas y fortalecimiento de comunidades
- Mecanismos financieros innovadores
- Monitoreo, evaluación y desarrollo de capacidades
Restauración: un proceso costoso y a largo plazo
El especialista advirtió que la restauración ambiental es un proceso complejo, costoso y lento. “Un incendio en dos días puede acabar con el trabajo de 40 o 50 años”, señaló.
Como parte de la estrategia, se desarrollarán planes de restauración con un horizonte de cuatro a cinco años, alineados con el Plan Nacional de Restauración Ambiental impulsado por la Semarnat.
El proyecto involucra a:
- Gobiernos federales y estatales
- Municipios
- Organizaciones sociales
- Productores
- Academia
Todos ellos participarán en la construcción de los planes de trabajo y en la implementación de acciones.
El financiamiento internacional supera los 8 millones de dólares para un periodo de cinco años. Además, cada estado deberá aportar recursos propios como contrapartida, incluyendo personal, infraestructura y programas en marcha.
